Hace un tiempo (casi un año) me encontre con esta entrada que planteaba si el futuro de los dispositivos eran dispositivos del “tipo” iPhone (y no me refiero al Origami). Me parecio una reflexión interesante pero temprana. Es evidente que el camino del futuro lleva a la miniaturización de dispositivos. El problema es acertar en el “cuando”.
Hoy leo en el mismo blog que el “cuando” esta cada vez mas cerca. A mi particularmente no me convence mucho este tipo de dispositivos “valgo-para-todo”, porque considero que cada gadget tiene un objetivo específico. La PSP vale para jugar. Se pueden ver películas en ella, pero fundamentalmente sirve para jugar. El caso del iPhone es un poco mas radical, porque esta pensado desde su origen para ser tres cosas a la vez (Navegador, iPod, y telefono). Y lo consigue de forma bastante brillante, pero no exento de problemas (como teléfono no “funciona tan bien” como un symbian, como iPod, al perder la rueda mágica, pierde la facilidad de llevarla en el bolsillo y no tener que sacarlo para cambiar de canción, y como navegador web le falta reproducir flash). Pero sigue siendo un gadget mágico
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Pero ¿como saber si es el momento? Hace no mucho leí una reflexión que me clarificó bastante la situación. El sujeto en cuestión (lo siento, no encuentro el enlace) hacía una reflexión bastante simple: normalmente utilizo el ordenador para mirar alguna página web, mirar el correo y publicar en el blog. ¿Para que voy a arrancar un ordenador que tardar 3 minutos en arrancar, cuando con el iPhone tardo 3 segundos en cargar el Safari? Además, no tengo que desplazarme hasta el ordenador. Lo tengo encima.
Simple y sencillo
El momento de dar el salto a dispositivos móviles esta cada vez mas cerca (si las tarifas de los operadores móviles nos dejan, claro).
